¿El color nos hace comprar más?

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20.09.18 Maria

Aunque no te lo creas, los colores influyen -y mucho- en tus compras. Cuando entras en una tienda la vista juega un papel fundamental en las decisiones que vas a tomar y de hecho, el color es la razón principal por la que la mayoría de los usuarios compran un producto concreto*.

Los seres humanos estamos “programados” para responder emocionalmente ante el color, y aunque no lo hacemos de manera consciente, estos impactos visuales modelan sutilmente nuestras percepciones, sensaciones y comportamientos. Es por esto que el neuromarketing ha centrado su atención en conocer de qué manera nos condicionan los colores. Y esto es lo que ha descubierto…

Es bien sabido que el azul es el color de la calma. En el imaginario colectivo este color se asocia con el bienestar y con la reflexión, y no es mera causalidad. Los tonos claros de azul fomentan la disminución del ritmo cardiaco y ayudan a crear una sensación de serenidad. Además, este color se utiliza para generar seguridad y confianza. ¿A que eres capaz de recordar algún banco que utilice este color?

Pero si queremos captar la atención de forma rápida, el rojo sigue siendo la mejor opción. Este color se asocia de manera subconsciente a la emoción, la pasión y la atención. A diferencia del azul, el rojo aumenta nuestra frecuencia cardiaca y nos hace ser más impulsivos y nerviosos. Este color también es responsable de que nuestra percepción del tiempo se altere, creando la ilusión de que pasa más despacio.

El amarillo fomenta la segregación de serotonina en el cerebro, aumentando la sensación de optimismo y alegría en quien lo percibe. Es un color perfecto para atraer la atención, pero solo si se utiliza en su justa medida. Abusar de este color puede generar irritación e inquietud, y por tanto, desconfianza. ¿Sabías el amarillo y el rojo combinados activan indirectamente nuestro metabolismo? Esto produce ansiedad y por tanto, deseo comer.

A diferencia de estos dos últimos, el verde se utiliza esencialmente para crear una sensación de armonía. Es el color que el ojo procesa con mayor facilidad, por lo que se asocia a la comodidad. Por otro lado, también es un color vinculado a la riqueza y al dinero, por lo que unido a la sensación de esperanza que genera en nuestro subconsciente, puede ser un arma de doble filo.

Ahora que ya conoces los secretos del color, mantén los ojos bien abiertos cuando salgas a la calle y pregúntate ¿han influido en tus compras? O por lo menos… ¿te han hecho sentir diferente?

*el 85% de los consumidores consideran el color la principal razón por la que compran un producto en particular (Fuente, Kissmetrics)